Estudiar al ser humano, a mi parecer, es lo más complejo de la vida y del ser mismo. Su comportamiento, su conducta, su fisonomía o anatomía, son cuestiones de décadas de estudios e investigaciones, para al fin tener al menos una idea de lo que es el gran Homo Sapiens.
Un campo tan amplio como cualquier otro es el de las emociones: “impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida” [1] y bien sabido es que cada una de las emociones presentes en el hombre se manifestarán de diferente manera, tanto orgánicamente, como dependiendo de la circunstancia y de la persona misma. No todos tenemos las mismas reacciones ante situaciones similares o incluso idénticas.
Desde esta perspectiva, Daniel Goleman nos plantea que el mal manejo de las emociones nos puede llevar al fracaso en todas las áreas de nuestra vida.
Emociones Destructivas, es una obra que trata de dar una buena explicación científica al problema de por qué algunas personas cometen actos maliciosos, de crueldad o de violencia. Y ciertamente ¿por qué es así? Creo que, como dije antes: no todos reaccionan de la misma manera. Pero entonces, ¿en qué consiste, o que es lo que influye para ese tipo de comportamiento?
Según Goleman y en sus diversas conversaciones dentro de su obra, se mencionan relatos y/o explicaciones científicas que tienen que ver con el cerebro, con términos neuronales e investigaciones a distintas personas, entre otros, que tienen puntos de vista diferentes.
El término de Emociones Destructivas trae a mi mente, emociones como la ira, el miedo, la envidia, la avaricia etc., emociones negativas que traen al individuo a ser muy complejo. El cómo manejamos las emociones negativas dependen del ambiente en que hemos sido criados, los valores que tenemos introyectados, la educación y la sociedad misma.
Quizá seamos inteligentes en diversas áreas, pero en cuanto a inteligencia emocional son pocas las personas, que se saben manejar y no dejarse llevar por impulsos. Sinceramente creo que la inteligencia es mejor que ser el mas intelectual del mundo. Pero entonces ¿cuál es el origen de la conducta destructiva? Recordando a otros autores y para complementar de manera rápida este ensayo, pude encontrar algunas ideas de lo que es la maldad y a qué se debe.
Según Frankenstein - el monstruo creado por, Mary W. Shelley - hace una confesión a su inventor - el científico loco - “Soy malo por que soy desgraciado”[2]. Desde este punto de vista, al parecer las personas son malas - cometiendo los actos antes mencionados – porque no son felices, y no pueden soportar que otras personas puedan sobrellevar sus vidas de una u otra manera. Entonces el origen de la maldad son las desgracias que llevan a la infelicidad.
Para Patrick Süskind, en su obra titulada El Perfume, el actor principal Jean-Baptiste Grenouille, “era absolutamente malvado”[3], pero ¿a qué se refería? Puedo entender al personaje, era una persona absolutamente sola en el mundo, de mal parecer y muy mal tratado por la vida. Entiendo que esto también puede ser una de las causas por las que un hombre sea malo.
Según la psicología, las personas nacen puramente buenas, no existe maldad en ellos. La maldad en un ser se crea a través de las experiencias de la vida.
Para mí, no existe la gente mala, solo la gente enferma, con pocas ganas de vivir plenamente, y de acuerdo con Goleman, no manejan bien sus emociones y se dejan llevar fácilmente por sus impulsos.
[1] GOLEMAN, Daniel. Inteligencia Emocional. Pág. 24
[2] SAVATER, Fernando. Ética para Amador. Pág. 122
[3] SÜSKIND, Patrick. El Perfume. Pág. 137
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencia Emocional. Mostrar todas las entradas
sábado, 1 de agosto de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
Inteligencia Emocional
¿Por qué algunas personas siendo tan inteligentes, no llegan a tener una buena realización personal, como todos lo esperan? He aquí un gran dilema. La inteligencia en una persona no garantiza que tenga el mayor éxito en todas las actividades que realice. Daniel Goleman, nos muestra una perspectiva diferente de lo que es ser inteligente.
El autor presenta una teoría –basado en Jonh Mayer- que viene a revolucionar el concepto de inteligencia. Bien lo menciona en el titulo de su obra: Inteligencia emocional: Por qué es mas importante que el coeficiente intelectual.
La inteligencia emocional a compresión amplia y subjetivamente, es el buen manejo de las emociones que nos rigen, conforme nos vamos desarrollando. El autor de dicha obra afirma que las emociones mal controladas pueden convertir a las personas más inteligentes en personas totalmente estúpidas.
Hablar de inteligencia emocional es hablar de controlar, sentir, entender y modificar estados emocionales que traigan a nosotros problemas tanto internos como externos. También es hablar de empatía para con los demás.
Este libro ha traído a mi vida, una grata lección. No siempre es lo mejor ser el mejor, sino que el que es mejor lo es por manejarse mejor.
Se menciona que las emociones “son impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida” [1] y que cada emoción tiene una forma distinta de manifestarse.
El autor centra, tanto el control de las emociones como el sentirlas en dos tipos de mentes: la mente que piensa y la mente que siente. La armonía entre estas dos, llevan al desarrollo de la inteligencia emocional.
Un ejemplo claro puede ser el de una joven que es fuertemente reprendida por su jefe por no traerle a tiempo un reporte de cuentas, entonces ella siente miedo e ira contra él, sin embargo piensa en que no debe mostrarse grosera, ya que puede traerle serios problemas en el trabajo. Sin embargo cuando la pasión -entiendo un sinónimo de impulso- aflora, la mente que piensa es severamente comprimida, dominando la mente que siente.
Es muy necesario saber conocernos, nadie sabe más de nosotros que nosotros mismos. El conocernos, tener conciencia de lo que somos y lo que nos rige, nos lleva al progreso de una mejor inteligencia. Pero no simplemente es saber conocernos sino también saber controlarnos.
Para terminar, puedo añadir que Inteligencia emocional, es una excelente obra con buena consejería para saber cómo manejarnos como personas inteligentes ante la vida diaria. Cómo manejar la ira, la ansiedad, la melancolía; cómo desarrollar en mejores grados la empatía, el optimismo etc. En resumen cómo utilizar las emociones a nuestro favor.
Me atrevo a afirmar que una persona inteligente emocionalmente, es una persona que puede enfrentar cara a cara los conflictos internos y externos que trae el vivir en sociedad. Una inteligencia académica tiene un estrecho vínculo con la vida emocional. Las personas más brillantes del mundo -a pesar de ser las mejores- pueden ahogarse en los grandes deseos e impulsos carnales. No solo es necesario tener un IC de 160 sino también es fundamental ser inteligentes en la vida diaria.
[1] GOLEMAN, Daniel. Inteligencia Emocional, pp. 24
El autor presenta una teoría –basado en Jonh Mayer- que viene a revolucionar el concepto de inteligencia. Bien lo menciona en el titulo de su obra: Inteligencia emocional: Por qué es mas importante que el coeficiente intelectual.
La inteligencia emocional a compresión amplia y subjetivamente, es el buen manejo de las emociones que nos rigen, conforme nos vamos desarrollando. El autor de dicha obra afirma que las emociones mal controladas pueden convertir a las personas más inteligentes en personas totalmente estúpidas.
Hablar de inteligencia emocional es hablar de controlar, sentir, entender y modificar estados emocionales que traigan a nosotros problemas tanto internos como externos. También es hablar de empatía para con los demás.
Este libro ha traído a mi vida, una grata lección. No siempre es lo mejor ser el mejor, sino que el que es mejor lo es por manejarse mejor.
Se menciona que las emociones “son impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida” [1] y que cada emoción tiene una forma distinta de manifestarse.
El autor centra, tanto el control de las emociones como el sentirlas en dos tipos de mentes: la mente que piensa y la mente que siente. La armonía entre estas dos, llevan al desarrollo de la inteligencia emocional.
Un ejemplo claro puede ser el de una joven que es fuertemente reprendida por su jefe por no traerle a tiempo un reporte de cuentas, entonces ella siente miedo e ira contra él, sin embargo piensa en que no debe mostrarse grosera, ya que puede traerle serios problemas en el trabajo. Sin embargo cuando la pasión -entiendo un sinónimo de impulso- aflora, la mente que piensa es severamente comprimida, dominando la mente que siente.
Es muy necesario saber conocernos, nadie sabe más de nosotros que nosotros mismos. El conocernos, tener conciencia de lo que somos y lo que nos rige, nos lleva al progreso de una mejor inteligencia. Pero no simplemente es saber conocernos sino también saber controlarnos.
Para terminar, puedo añadir que Inteligencia emocional, es una excelente obra con buena consejería para saber cómo manejarnos como personas inteligentes ante la vida diaria. Cómo manejar la ira, la ansiedad, la melancolía; cómo desarrollar en mejores grados la empatía, el optimismo etc. En resumen cómo utilizar las emociones a nuestro favor.
Me atrevo a afirmar que una persona inteligente emocionalmente, es una persona que puede enfrentar cara a cara los conflictos internos y externos que trae el vivir en sociedad. Una inteligencia académica tiene un estrecho vínculo con la vida emocional. Las personas más brillantes del mundo -a pesar de ser las mejores- pueden ahogarse en los grandes deseos e impulsos carnales. No solo es necesario tener un IC de 160 sino también es fundamental ser inteligentes en la vida diaria.
[1] GOLEMAN, Daniel. Inteligencia Emocional, pp. 24
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)