jueves, 23 de julio de 2009

Cartas a una Joven Psicologa

Ninguna persona que haya estudiado psicología, puede afirmar que conoce todas las respuestas a las dificultosas interrogantes acerca de la conducta del hombre. Se tienen respuestas para muchas preguntas, incluso se pueden inferir respuestas a otras más, pero hasta el momento ni la ciencia exacta ni la tecnología, puede esperar que la psicología ofrezca todas las respuestas a todas las preguntas sobre la conducta humana.

La mayoría de las personas, tienen la idea errónea de que la psicología, es de lo más fácil, dando consejos a todos los que la piden. Que el psicólogo lo sabe todo e incluso lo responsabilizan de la vida de los demás, por el solo hecho de haber platicado con alguien. Por otro lado, otras más, piensan que la psicología es para los locos y que la psicología está demás.

La psicología no ha tenido la mejor difusión que se pueda esperar, de ahí que las personas tengan ese concepto erróneo.

Cartas a una joven psicóloga, es un libro que habla hace un pequeño recorrido en la historia de la psicología, y que se empeñó –a mi punto de vista- en hacerla quedar en ridículo, afirmándola como una llamada ciencia que no tiene un campo de estudio en sí.

La psicología, es la ciencia de la conducta, y el termino ciencia se le atribuye por el hecho de usar el tan conocido método científico. Considero en este concepto que la psicología se divide en dos grandes áreas: la filosófica y la científica. El estudio del alma, va más haya de aconsejar, y de cuantificar conductas.

Desde el punto de vista del autor, comprendo el significado que tiene para él el describir, explicar y hacer ver que la psicología tiene muchas ambigüedades en su estudio, y lo que me queda concluir, es que, como la psicología es el estudio de la conducta humana, o de su alma –como quiera llamársele- es lo más complejo que puede tornarse en la ciencia. El hombre es lo más confuso que la naturaleza pudo haber creado, y he ahí donde recae mi conclusión, el hombre no es algo que puede estudiarse bajo un solo ámbito, es alguien que debe estudiarse desde todos los enfoques que puedan encontrarse en sí mismo.

Esta obra, me pareció en realidad interesante, pues hace ver las enseñanzas de nuestros profesores, de una manera distinta y cotidiana, que siendo sinceros, hasta yo misma reí. Sin embargo, es solo eso, lenguaje cotidiano, me queda defender lo que he estudiado, lo que me ha apasionado desde el momento en que comencé a estudiar la mente del hombre.

Si en su redacción, Solares tiene buenos fundamentos para afirmar lo que escribe, y concuerdo con muchas cosas y como estudiante de psicología “Nadie es buen psicólogo sin sentido crítico y autocritico”[2] no cualquier persona puede ser psicólogo ni hacer psicología.

Defiendo mi postura y mi posición como joven psicóloga, si mi padre me hubiese escrito tales cartas, mi interés hubiera sido mayor aun sobre la psicología y su estudio.

A decir verdad no considero a la psicología divertida, pues es como reírse de las personas, la considero interesante, pues es así como percibo al ser humano y su totalidad.


[2] SOLARES, Ignacio. Cartas a una joven psicóloga. 6ta edición. Editorial Alfaguara. Pág.61


Saludos y bendiciones. Pps Glass

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